martes, 10 de diciembre de 2013

Un ermitaño en la maratón de Málaga.

El año pasado la temporada ciclista no acabó muy bien para mi,fuí de mas a menos de principio a fin y no tuve suerte con la climatología pues tuve agua y barro en casi todas las pruebas,el remate lo puse en Estepona donde acabé con la biela colgando de la cala y sufriendo mucho.
Ya venia rondándome la idea de hacer un duatlón desde hace tiempo y esa misma semana me calzé las zapatillas y empezé a hacer tiradas cortas,pronto el gusanillo de la competición empezó a picarme y me propuse hacer una 1/2 maratón,entonces empezaron las lesiones y molestias propias del runner,pies,rodilla,ect.Por un tiempo pensé en abandonar y volver a la bici sobre todo por miedo a sufrir una lesión seria y tener que dejar el deporte,despues de un tiempo de reposo pude continuar y tras correr dos medias con muy buenas sensaciones tomé la decisión,preparar la maratón de Málaga.
El plan de entrenamiento ha sido duro,no estoy acostumbrado a la soledad del corredor,kilometros y kilómetros de entreno en solitario mientras veía como mi equipo quedaba para salidas o preparaban carreras,os he echado mucho de menos equipo.Pero hay una gran verdad..."todo gran esfuerzo tiene una gran recompensa"y es que la satisfacción personal que sentí el domingo cuando encaré la recta de meta después de 42,5km. de difrute y sufrimiento entremezclados no tiene precio.La emoción de la salida,el pasar de los kilómetros,el paseo triunfal por calle Larios,la compañía de mis amigos ermitaños durante la carrera,mi familia y amigos en los últimos metros y la dedicatoria final a mi padre,que es el que me inculcó la afición por el deporte y que siempre me ayuda en los momentos de bajón.
Este año como runner me ha aportado muchas cosas,he conocido a gente nueva,otra forma de hacer deporte,nuevos retos,pero sobre todo me ha enseñado a disfrutar de ser un deportista amateur,hace un par de años ni se me hubiera pasado por la cabeza estar 5 meses sin tocar la bicicleta y me he dado cuenta que la "droga" no es la bici o el runnin,es el reto,el desafío y mientras tengas ese veneno dentro puedo disfrutar del deporte todo el tiempo que la salud me lo permita.
Por ultimo quiero agradecer a todos los que me habéis aconsejado y asesorado,los que me habéis animado,los que os habéis interesado por como lo llevaba,a mi familia,que siempre me apoya en mis historias y a mi equipo,los ermitaños,que desde el día que les comente que iba a afrontar esta nueva etapa no han parado de animarme e interesarse por mi evolución a pesar de que me he apartado por un tiempo del club,ir corriendo la maratón acompañado por ustedes ha sido alucinante,me doy cuenta de cual es la calidad de nuestro equipo y de porque estoy tan orgulloso de ser ermitaño.
Gran experiencia totalmente recomendable a los que como yo,necesitan retos personales para sentirse vivos.

Al final no he hecho el duatlón asi que......
















3 comentarios:

  1. Enrique, orgullosos de formar parte de tu reto, superando las expectativas con creces...ahora te toca apretar, que los master cuarenta están muy fuertes...jaja

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  2. Eres un crack Enrique! No tenía ni idea que eres tan fuerte en eso de correr! Pensando que a mí me cuesta hacer 3 km corriendo...madre mía si tuviera que hacer 42...Enhorabuena y a por el siguiente maratón o siguiente reto en general que te hayas puesto como objetivo!!

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  3. gracias a tí por ser como eres, y por sentirte orgulloso de nosotros, ya sabes que el sentimiento es recíproco.

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